Este
santuario elevado, parecido al de la
iglesia de
Santa Cruz de Palma y a las dos plantas de la
capilla palatina del
palacio de los Reyes de
Mallorca en Perpiñán, es de dos tramos. Fue construido como panteón familiar de la dinastía privativa de Mallorca, y desde 1947 alberga los cenotafios de Jaime II y Jaime III de Mallorca, realizados por el
escultor Frederic Marès i Deulovol.