En el portal opuesto se encuentra uno de los mejores ejemplos de
escultura gótica en
Mallorca: un ángel con las alas desplegadas, obra de Guillem Sagrera, arquitecto no sólo de la Seu, sino también de otro de los mejores ejemplos de
arquitectura gótica (en este caso civil) de las
Baleares: la Lonja de Palma.