Todo lo contrario a lo que sucedió en otras
catedrales, como las de Perpignán o
Gerona. La tercera y última teoría, basada también en indicios constructivos, parte de un cambio en el plan de la obra, pasando a tres naves, como en la
catedral de
Barcelona, todas ellas de menor altura que las actuales y con poca diferencia entre la nave central y las laterales, como en la ya mencionada de Barcelona y en la de
Santa María del
Mar.