Los sepulcros, instalados hacia 1950, son obra de Federico Marés. Se puede considerar que la
Capilla Real forma un segundo templo dentro de la
Catedral de
Mallorca. No se había acabado y la Catedral de Mallorca ya tenía
órgano. La primera noticia de un órgano data del año 1.328 y parece que estuvo ubicado en la capilla de la Trinidad.