La
Catedral de
Mallorca se comenzó a construir hace casi 800 años, en 1.229, tras la conquista de Mallorca por la Corona de
Aragón. El rey Jaime I erigió un gran templo dedicado a
Santa María, cumpliendo la promesa realizada tras salvarse de un naufragio en alta
mar. La construcción de “La Seu”, como se conoce a la catedral popularmente, no finalizó hasta 1.601, aunque se puede decir que hasta fechas recientes se fue ampliando y rehabilitando.