La conquista de las islas no fue fácil para los soldados
romanos, quienes tendrían que hacer frente a sus habitantes, hábiles en el
arte de la guerra, que opusieron resistencia durante dos largos años. Una vez conquistada la isla y todo el archipiélago balear, los honderos de
Mallorca pasaron a formar parte de las tropas de apoyo del Imperio
Romano, llegando incluso a prestar apoyo al emperador Julio César en la conquista de los territorios de la Galia.