El
convento de Sant Antoni se encuentra en el
centro histórico de la ciudad de Palma, en la
calle de Sant Miquel. Esta
casa de los antonianos se fundó en Palma poco después de la conquista de
Mallorca, en 1230 Jaime I les cedió los terrenos pertinentes para la construcción del convento y
hospital donde atendían a la población, especialmente los afectados del mal del “fuego de
San Antonio”. En 1362 Pedro el Ceremonioso intervino para ampliar el establecimiento primitivo.