Lo que no he podido averiguar, es si en su equipaje figuraban las reliquias de un hueso de
Santo Domingo de Guzmán, otro de
Santa Catalina de Sena y un pequeño fragmento de la Veracruz. La
iglesia fue cedida al obispado de
Mallorca, quien a su vez, y hasta en la actualidad, la tiene prestada a la
Parroquia Ortodoxa de la Natividad del Señor, dependiente del Patriarcado de Moscú