Este pequeño
pueblo queda tan lejos de las principales
vias de comunicación de
Mallorca que debo confesar casi con rubor que todavía no lo conocía. Para visitarlo hay que ir expresamente. Ahora que ya lo conozco os aseguro que vale la pena dedicar todo un dia a hacerle una visita. Los
pueblos de la Serra de Tramuntana tienen una magia especial.