Te encuentras en una de las joyas rurales más especiales y auténticas de
Baleares: la
Iglesia de Sant Vicent de Sa Cala, situada en el municipio de
Sant Joan de Labritja, en el norte de
Ibiza. La imagen que has compartido corresponde precisamente a la talla de madera de
San Vicente Ferrer, que protagoniza el
altar mayor de este templo histórico. La talla procesional: Esta
escultura no es solo un elemento decorativo estático. Cada 5 de abril, día de la festividad del
santo y
fiesta patronal del
pueblo, los vecinos sacan esta imagen en una tradicional
procesión por los alrededores. Un esfuerzo comunitario: La construcción del templo donde te encuentras comenzó en 1827 y no se inauguró hasta el 15 de agosto de 1838. Tardó 11 años en terminarse debido a que la población rural de la zona era muy escasa y humilde, por lo que financiar la obra supuso un enorme sacrificio colectivo.