De más de 100.000 años de
antigüedad ubicada precisamente en los
acantilados del
Port de Sant Miquel (Sant Miquel de Balansat). La sección capturada en la
fotografía corresponde a una de sus galerías subterráneas más famosas, caracterizada por formaciones geológicas y pequeños
lagos interiores. Estalactitas y estalagmitas: Se aprecian multitud de formaciones calcáreas. Las estalactitas cuelgan del techo apuntando hacia abajo, mientras que las estalagmitas emergen desde el suelo de la
cueva. Lagos y fosilización: Aunque gran parte de la cueva se encuentra actualmente fosilizada (seca de manera natural), el recorrido turístico cuenta con cursos de
agua y efectos artificiales que recrean los antiguos lagos y
cascadas subterráneas para devolverle el esplendor de antaño.