El
Port de Sant Miquel: En el centro del
valle, al fondo, se alcanzan a ver las edificaciones blancas de la pequeña localidad turística y hotelera que se concentra alrededor de la cala del
Puerto de
San Miguel.
Naturaleza y relieve: El relieve montañoso que desciende hacia el
mar está densamente cubierto por el clásico bosque de
pino blanco mediterráneo, rompiendo con el mito de que
Ibiza es solo
playas de arena blanca. El horizonte marítimo: Al fondo destaca el intenso azul del mar Mediterráneo bajo un
cielo completamente despejado, delimitado por los
acantilados que protegen de forma natural la
bahía.