El espectáculo de luz y
agua: La
cueva se encuentra actualmente fosilizada en su mayor parte. Para recrear cómo fluía el agua originalmente hace miles de años, el recorrido turístico incluye una simulación artificial con una
cascada de unos 10 metros de altura. Efectos visuales: La iluminación cambia de
color de manera artificial durante la función. Las luces intensas de tonos amarillos, anaranjados y azulados que contrastan en las paredes rocosas forman parte de este
juego de luces y sonido. La experiencia: En la parte inferior se aprecian las siluetas de los visitantes sosteniendo sus teléfonos móviles. Este es uno de los puntos fotográficos más populares del recorrido guiado por el interior de los
acantilados del
Port de Sant Miquel.