La imagen capta el momento cumbre del recorrido por la Cova de Can Marçà, SANT MIQUEL DE BALASANT

La Cascada Artificial: La corriente de agua que cae de forma fluida a través de la angosta grieta rocosa recrea el curso del agua que en su día formó la cueva de manera natural. En la actualidad, este flujo se produce a través de un circuito cerrado controlado durante las visitas guidas, simulando la antigua cascada activa. Juego de Luces y Sonido: La cueva está iluminada con luces de colores muy vistosos que van cambiando (se aprecian tonos morados, rosados, azules y amarillos). Este espectáculo visual se acompaña de música ambiental, acentuando las formas de las paredes calcáreas erosionadas por el tiempo. En la zona norte de la isla se encuentra Port de Sant Miquel, a unos 20 kilómetros de la capital, de Sant Antoni y de Santa Eulalia. En uno de los acantilados de su puerto se puede visitar la Cueva de Can Marçà. Situada en un espacio de impresión, con vistas a las islas de Murada y Ferradura, las caprichosas formas de las rocas han creado un fascinante escenario que hoy se presenta al visitante en un recorrido lleno de efectos.
(20 de Abril de 2026)