Esta imagen muestra una de las
capillas o
altares laterales situados en el interior de la preciosa
Iglesia de Sant Miquel de Balansat, un templo blanco fortificado del siglo XIV ubicado en el norte de
Ibiza. Imagen central: Se trata de una pintura o representación enmarcada de la
Virgen del Carmen con el Niño
Jesús en brazos. Se la reconoce por sus
colores característicos: el hábito de
color marrón oscuro, el
manto blanco o beige, y el característico escapulario carmelita que sostiene en sus manos. El
Retablo: La imagen está protegida y realzada por una estructura de madera oscura de corte clásico, decorada con discretas líneas doradas en las
columnas laterales. A los lados del
altar destacan dos ramilletes simétricos de espigas de trigo seco, envueltos en tela de arpillera y atados con cuerdas, que representan las ofrendas tradicionales de la tierra y las cosechas.