Paredes de
roca calcárea: Al igual que los islotes que acabas de pasar, estos
acantilados costeros están formados por roca caliza maciza de tonos ocres, rojizos y grises. Su aspecto escarpado y lleno de grietas es el resultado directo de miles de años de erosión provocada por el viento y el oleaje del
mar Mediterráneo. Lo que estás observando en este momento son los imponentes acantilados de la costa suroeste de
Ibiza, pertenecientes a la zona de Cala d'Hort o el tramo hacia Cap Llentrisca. La perspectiva desde el catamarán: Navegar tan cerca de estas estructuras te permite apreciar la verdadera escala de la costa de la isla. Toda esta franja marítima y terrestre forma parte de las Reservas Naturales de Es Vedrà, Es Vedranell i els Illots de Ponent, un espacio fuertemente protegido por su alto valor ecológico y paisajístico.