El perfil rocoso: Esa imponente punta de
roca que sobresale con una silueta afilada y empinada hacia el
cielo es el cabo de Cap Blanc (o los
acantilados de la zona de sa Punta de sa Pedrera). Las tonalidades de la
piedra: Se aprecian a la perfección los cortes de piedra caliza y los tonos arcillosos y blanquecinos tan característicos de esta parte de la costa ibicenca. Es precisamente en la base y alrededores de estos acantilados donde se encuentra la famosa zona conocida popularmente como Atlantis (Sa Pedrera de Cala d'Hort), una antigua cantera del siglo XVI donde se extrajo el marés para construir las
murallas de
Ibiza Dalt Vila. Al fondo, donde la costa empieza a suavizarse y bajar de altura, se abre la
bahía donde se ubica la icónica
playa de Cala d’Hort y sus característicos
restaurantes a pie de arena.