Específicamente, estás viendo una de sus formaciones geológicas más características: la enorme cavidad en su
roca caliza conocida popularmente en el ámbito de la escalada y la navegación como el
pórtico de la
Catedral. Al observarla desde tu catamarán, puedes apreciar los siguientes detalles de este místico islote: Paredes escarpadas de roca caliza: Los tonos ocres y blanquecinos de la roca contrastan fuertemente con la gran oquedad central oscura, esculpida por siglos de erosión marina y del viento. Geología imponente: Aunque desde la costa el islote parece una mole uniforme, al acercarte en
barco descubres este tipo de formaciones abruptas, repisas naturales y oquedades donde anidan aves endémicas de las
Baleares (como el halcón peregrino o la virot de las Pitiüses).