Se encuentra ubicada de manera estratégica en la punta Rovira, justo en el tramo de litoral que separa la
bahía de Cala Bassa de las famosas Platges de Comte (Cala Conta). Función histórica: Fue construida en el año 1763. Formaba parte de la red de 14
torres de vigilancia costera diseñadas para proteger la isla de
Ibiza y
Formentera frente a las constantes incursiones de piratas y corsarios norteafricanos. Importancia estratégica: Al situarse en esta posición elevada, permitía a los vigías (o torreros) controlar perfectamente toda la entrada al
puerto de Sant Antoni. También servía para vigilar los islotes de poniente que están cruzando ahora mismo en su
excursión hacia s'Illa des Bosc y la isla de sa Conillera.