Aguas turquesas y cristalinas: En el primer plano destaca el
juego de tonalidades del
mar, que va desde un azul profundo hasta un turquesa claro brillante. Las zonas más claras suelen delatar fondos de arena fina, mientras que las oscuras corresponden a mayor profundidad o manchas de vegetación marina (como las praderas de posidonia). Boyas de señalización: Se observan boyas amarillas y rojas flotando que delimitan los
canales de navegación seguros o las áreas protegidas para el baño y el fondeo regulado.
Embarcaciones recreativas: Hay múltiples lanchas,
barcos a motor y veleros fondeados en las tranquilas aguas de la
bahía, una estampa clásica de esta costa ibicenca.