Ubicada en una parcela vallada de la
Bahía de
San Antonio. La obra está confeccionada enteramente con desechos recogidos del
mar y de las costas de la isla, tales como redes de
pesca, cabos, cuerdas, plásticos, boyas y tapacubos de vehículos que emulan las
placas de su caparazón. Este tipo de intervenciones artísticas en
Ibiza, a menudo vinculadas a iniciativas ecológicas como el Plogging Tour de
Sant Josep de sa Talaia, busca concienciar a residentes y turistas sobre el grave impacto de la contaminación plástica en la
fauna marina del Mediterráneo.