Sa Portella (El
arco de
piedra): Al fondo del callejón se aprecia un arco de piedra de medio punto. Se trata de Sa Portella (o Porta d'en Serra), que es históricamente relevante por ser el único acceso que se conserva de la antigua
muralla medieval y musulmana de la isla (la época de Madina Yabisa). Antes de que se levantaran las grandes
murallas renacentistas que hoy rodean Dalt Vila, este arco protegía y conectaba el recinto superior de la ciudad. La
arquitectura y las
calles: El suelo está pavimentado con el característico empedrado tradicional de cantos rodados diseñado para resistir el paso del tiempo y las cuestas empinadas. Las
fachadas presentan tonos ocres, tierra y piedra desnuda que reflejan la luz del Mediterráneo de manera única.