La imagen muestra la emblemática fachada de la Església, SANT FRANCESC DE FORMENTERA

Esta edificación se construyó entre 1726 y 1738. No se planeó únicamente como un lugar de culto religioso, sino principalmente como una iglesia-fortaleza. Durante el siglo XVIII, Formentera sufría constantes incursiones y saqueos de piratas berberiscos. Al no disponer de murallas ni otras grandes infraestructuras militares en la zona, todo el pueblo colaboró en la edificación de este templo para usarlo como refugio seguro frente a los asaltos. Muros ciegos y robustos: El exterior destaca por sus altísimos muros de mampostería encalados en un blanco impecable. Son lisos, prácticamente sin ventanas y tienen un grosor de unos dos metros para resistir los impactos de artillería. La pequeña ventana redonda: El orificio circular que ves a la izquierda del arco es una tronera. Servía para vigilar y para que los defensores del templo pudieran disparar armas de fuego hacia los atacantes desde el interior de forma protegida.
(18 de Abril de 2026)