El espigón de entrada: A la derecha se aprecia un dique o muelle de hormigón que funciona como barrera de protección para el
puerto interior. En su extremo destaca una pequeña
torre de señalización verde que marca la entrada segura para la navegación. Los ferris de pasajeros: Al fondo, atracados en la dársena principal, se observan dos
barcos rápidos de tamaño medio. Son los clásicos ferris que conectan diariamente la isla con el puerto de
Ibiza. El
paseo y el núcleo urbano: Detrás de las
embarcaciones se alinean los
edificios blancos de poca altura característicos de
Sa Savina. En esa zona se concentran las oficinas de alquiler de vehículos, las taquillas de pasajes y
restaurantes con
terrazas.