Fachada de
color rojo vibrante: Contrasta fuertemente con los sillares de
piedra de los marcos y las
esquinas, una estética común en las reformas contemporáneas de las villas marineras del norte. Corredores y
balcones de madera: El
edificio contiguo exhibe las clásicas balconadas voladas de madera oscura, elemento esencial de la
arquitectura popular del Oriente asturiano. Vinculación con la realeza: El nombre del
hotel conmemora el año 1517, cuando el monarca Carlos I de
España llegó a la villa y se hospedó en el palacete anexo. Este edificio en particular albergaba originalmente las caballerizas reales de esa propiedad. Evolución del lugar: En el año 1830 el inmueble se independizó de la
casa principal y funcionó durante generaciones como la sastrería oficial del
pueblo, antes de ser completamente rehabilitado en el año 2000 como hotel boutique.