Soy de
jaén y hace 13 años ya oi hablar de
Bermiego, pues mi marido vivió en Oviedo muchos años y en su adolescencia, allá por el año 90, iba al
pueblo en
verano a ayudar a las personas mayores con sus tareas. Siempre me hablo de Bermiego con mucho cariño y recuerda con frecuencia a un niño, Hugo, a hombros de su padre. Hoy nuestro hijo se llama Hugo.