La
Casa Consistorial de
Tarazona fue edificada junto a la
muralla, apoyándose en ella, entre los años 1.557 y 1.563 en la
Plaza Mayor o del
Mercado, para cumplir la función de Lonja,
mirador de bueyes y
graneros puesto que esta ciudad ya contaba con un
edificio para las
Casas del Concejo en la Plaza de la Magdalena, en el
barrio del Cinto. Sin embargo, sabemos que ya a mediados del siglo XVII el edificio de la Lonja pasó a ser utilizado como Casa Consistorial propiamente dicha.