Aunque sus raíces devocionales se remontan a la histórica vinculación de los señores de Azagra con la Orden de Santiago, la estructura actual de este templo es una edificación eminentemente barroca con fuertes reminiscencias del
gótico tardío. Su construcción comenzó en el año 1.600 bajo el diseño del arquitecto cántabro Alonso del
Barrio Dajo y se dio por finalizada en 1.726 al completarse el remate de su llamativa
torre.