Foto antigua del interior estación ffcc, CANFRANC

Vista parcial, imagen tomada el 9 de noviembre de 1953, del interior del vestíbulo del edificio de viajeros de la estación de Canfrac, en la que puede observarse, en la parte derecha de la imagen, la librería de ferrocarriles o biblioteca como aparece indicado en un rótulo, taquillas o despachos de billetes, la ornamentación, etc.
La memoria no es solo recuerdo, es la herramienta que nos permite "transfigurar lo perdido" y construir nuevos días. Aprendemos que el futuro no es un lugar al que vamos, sino uno que creamos con las lecciones de ayer.
La verdadera lección es entender que, aunque el pasado ya no se puede cambiar, cada día ofrece la oportunidad de dejar ir lo que pesa y abrazar lo que nos hace crecer.

CANFRANC LA JOYA ESCONDIDA:

Bajo el abrazo frío de la roca y el viento, duerme la catedral de acero y de lamento. Es Canfranc el gigante, la joya escondida, que un día fue frontera, destino y despedida.
En su andén de otro tiempo, la niebla suspira, evocando el misterio que el Pirineo admira.
En sus muros de piedra, secretos quedaron, de trenes cargados que el destino cruzaron.

El eco de pasos, de historias, de espías, aún rueda en el tren por las vías vacías. El oro y las sombras, la sombra del hielo, cruzaban España rozando aquel cielo.
Hoy, la vieja estación se viste de gloria, guardando en sus arcos la gran epopeya. Entre el hierro y el tiempo, la nieve y el sol, Canfranc es la magia, el sueño español.
(1953)