Y yo que me alegro de que esté ahi, de verdad. A mi el lugar que ocupe es lo de menos, pues voy a verla tanto cuando está en el camarín como cuando está en el
altar mayor para sus cultos. No es tan importante el lugar que ocupa en la
parroquia como el que ocupa en mi corazón.
Lo de dar conferencias... No me veo yo con capacidad para ello, aunque me gustaria, no te creas que no.