Es verdad que los Vallesteros que vivimos fuera sentimos al
Valle como minimo con la misma fuerza, incluso aunque no tengamos un contacto fisico de forma asidua, aunque vivamos cerca, como en mi caso que es en
Málaga. La distancia o la falta de contacto distorsiona la realidad, en la mayoria de las veces lo magnifica todo. Por eso mismo el sentimiento que es del alma nunca pierde sus raices, aunque fisicamente estemos un poco desraizados.
Según lo dicho es de destacar la lucha que mantiene en la
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