VALLE DE ABDALAJIS: No me lo creo, no es posible, ¿cómo se me han podido...

No me lo creo, no es posible, ¿cómo se me han podido oldidar las dichosas aceitunas, partidas y aliñadas con bastante tomillo? Pero, claro, si no las hay o hubiere, que de todo puede suceder, abres una latilla de la que pilles, (pero que sea de aceitunas, por supuesto) le espolvoreas un poquito de tomillo que ya lo venden en tarritos y, pa dentro. Y si no tienes tomillo, un poco de orégano. El estómago qué sabe ¿Habrá que engañarlo de vez en cuando? Si no es así, se acostumbra a lo bueno y, siempre no le puede dar uno los caprichos que te pide, ¿verdad? Hablando de higos; tengo una higuera tardía, que todavía dá higos. Dulces como la miel. Ya le quedan pocos. Ya, el que quiera higos, que los compre en el Mercadona, que vienen metidos en tarritos de cristal. No son lo mismo pero... a falta de pan...