Dragados se echa atrás
Retiran las multas a los diez participantes en la manifestación del 25-M.
Dragados, filial de ACS, la empresa de Florentino Pérez adjudicataria de la construcción de los polémicos túneles por los que pasará el AVE que han destruido los acuíferos del Valle de Abdalajís, recurrió a la vía judicial para exigir el pago de 160 euros a Salvador Espada. Su delito: arriar la bandera con el logotipo de la constructora. Este dinero es parte de la multa de 41.678 euros a la que se enfrentaba este ecologista junto al resto de los nueve miembros de la Plataforma Pro-manantiales que participaban el pasado 25 de Marzo en una protesta en el cumplimiento del primer año desde la rotura de los acuíferos.
Licenciado en Ciencias del Mar, miembro de la Asociación La Breva y de Ecologistas en Acción, Salvador Espada explica cómo conforme avanzaba la marcha tuvo “una iluminación al ver la bandera. Era un signo de prepotencia. Quise bajarla porque había que demostrarles de alguna manera que se estaban cargando los pozos, que hacían mal su trabajo”. Junto a otras nueve personas, según consta en el informe de la Guardia Civil, se introdujeron en el recinto tras forzar la cerradura (en realidad fué todo el pueblo). Espada se dirigió al mástil y arrió la tela con el logotipo de la constructora mientras era “vitoreado por parte de los concentrados”, según este mismo informe de la benemérita.
La reacción del equipo jurídico de una empresa del tamaño de Dragados no se hizo esperar. Hadi Daud Ghafari, gerente de la UTE Abdalajis – Dragados reclamó el mismo marzo en nombre de la empresa 41.678, 19 euros (casi siete millones de pesetas) por los daños y perjuicios causados en concepto de parada de equipos y maquinaria durante seis horas, lo que contrasta con el informe de la Guardia Civil en el que se hace saber que el grupo permaneció en las instalaciones durante menos de media hora, “desde las 12:40 hasta las 13:15 horas”. Esto motivó que el juzgado de Instrucción noº 6 de Málaga abriera diligencias al respecto este mismo julio.
A esta suma hay que añadir los 160 euros en concepto de bandera con el logotipo de Dragados (45 euros), cuerda (30 euros), mano de obra del oficial, peón y el camión grúa (85.14 euros) con el que se instaló de nuevo el estandarte de la constructora por una parte, y por otra los 512 euros por el cambio de la puerta y el candado forzados.
Retiran las multas a los diez participantes en la manifestación del 25-M.
Dragados, filial de ACS, la empresa de Florentino Pérez adjudicataria de la construcción de los polémicos túneles por los que pasará el AVE que han destruido los acuíferos del Valle de Abdalajís, recurrió a la vía judicial para exigir el pago de 160 euros a Salvador Espada. Su delito: arriar la bandera con el logotipo de la constructora. Este dinero es parte de la multa de 41.678 euros a la que se enfrentaba este ecologista junto al resto de los nueve miembros de la Plataforma Pro-manantiales que participaban el pasado 25 de Marzo en una protesta en el cumplimiento del primer año desde la rotura de los acuíferos.
Licenciado en Ciencias del Mar, miembro de la Asociación La Breva y de Ecologistas en Acción, Salvador Espada explica cómo conforme avanzaba la marcha tuvo “una iluminación al ver la bandera. Era un signo de prepotencia. Quise bajarla porque había que demostrarles de alguna manera que se estaban cargando los pozos, que hacían mal su trabajo”. Junto a otras nueve personas, según consta en el informe de la Guardia Civil, se introdujeron en el recinto tras forzar la cerradura (en realidad fué todo el pueblo). Espada se dirigió al mástil y arrió la tela con el logotipo de la constructora mientras era “vitoreado por parte de los concentrados”, según este mismo informe de la benemérita.
La reacción del equipo jurídico de una empresa del tamaño de Dragados no se hizo esperar. Hadi Daud Ghafari, gerente de la UTE Abdalajis – Dragados reclamó el mismo marzo en nombre de la empresa 41.678, 19 euros (casi siete millones de pesetas) por los daños y perjuicios causados en concepto de parada de equipos y maquinaria durante seis horas, lo que contrasta con el informe de la Guardia Civil en el que se hace saber que el grupo permaneció en las instalaciones durante menos de media hora, “desde las 12:40 hasta las 13:15 horas”. Esto motivó que el juzgado de Instrucción noº 6 de Málaga abriera diligencias al respecto este mismo julio.
A esta suma hay que añadir los 160 euros en concepto de bandera con el logotipo de Dragados (45 euros), cuerda (30 euros), mano de obra del oficial, peón y el camión grúa (85.14 euros) con el que se instaló de nuevo el estandarte de la constructora por una parte, y por otra los 512 euros por el cambio de la puerta y el candado forzados.