El
Puente Nuevo: A la izquierda puedes apreciar los robustos
arcos de
piedra de esta obra maestra de la ingeniería del siglo XVIII (construido entre 1751 y 1793). Su construcción permitió conectar el
barrio antiguo (La Ciudad) con la zona más moderna (El
Mercadillo). El desfiladero del Tajo: En el centro y hacia abajo se abre el abismo esculpido por el
río Guadalevín. La iluminación
nocturna baña las paredes verticales de
roca caliza con un intenso tono dorado, resaltando la vegetación que crece en las grietas. Las
casas colgadas: Al fondo, en el borde superior derecho, se perfilan los
edificios blancos típicos andaluces integrados de forma dramática justo al borde del precipicio. Entre estas edificaciones de la cornisa destaca históricamente el
Parador de
Ronda (antiguo
Casa Consistorial), ubicado estratégicamente junto al puente.