El Tajo de
Ronda: A la derecha se aprecia la imponente pared de
piedra vertical de la garganta caliza, esculpida a lo largo de miles de años por el
río Guadalevín. El
Valle de los
Molinos: En el fondo, entre la vegetación baja y el río, se llegan a divisar pequeñas construcciones rurales blancas. Esta zona baja alberga antiguos molinos de harina que aprovechaban la fuerza del
agua. Disfrutad muchísimo de las vistas. Si tenéis tiempo después, os recomiendo bajar por el
sendero que lleva a la base del Tajo para ver la silueta del imponente
puente desde abajo.