No, si el chuletón con papas y pimentón no me lo como yo esta noche, ya verás tú. Iba a decir que, había otra Hornacina pero, ésta, era como los feriantes. Digo esto porque, iba de un lado a otro, o mejor dicho, de casa en casa. En su interior, llevaba la imagen de San José. En cada casa, solía estar una semana. Por supuesto, quien quisiera. A nadie se le obligaba. Hasta que, un día, se perdió. Como si de un cuento se tratase, ya jamás volvió a ir de casa en casa. Era muy bonito. Estará o, mejor ... (ver texto completo)