Este entorno también es apto para la práctica de senderismo. Una de las rutas es la que asciende a lo largo de tres kilómetros hasta la cima del Romeral. Desde arriba se pueden contemplar restos de obras celtas y un lienzo de
muralla romana. Si estamos atentos, entre los
pinos se observa el Dolmen de El Romeral y la
Cueva de los Almendaraches.
En la misma zona existe una bajada estrecha y sinuosa que lleva a un paraje conocido como "Las Chorreras", donde se pueden contemplar dos saltos de
agua de muchos metros de altura del arroyo Balastar. Junto a estos saltos, aún quedan restos de un antiguo
molino del tiempo de los árabes, así como acequias de canalización y distribución excavadas en las
rocas.