Pero, por Dios y la Vihen Santísima, que no lo restaure el que ha hecho las obras por las
calles y la
plaza. Padre nuestro, que estás en el
cielo... Dios te salve María, llena eres de gracia... Don Vicente, por favor, eche también
agua bendita por aquí y, por allí, y por allí también y, ¡por tos laos!, estire Vd bien el brazo que llegue lejos, que a ése sabemos que le dá yuyo todo lo relacionado con Dios y la
Santa Madre
Iglesia, a no ser, claro está, que haya algo de interés de por medio. Como le
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