A propósito del ruido de nuestra
feria, escribíamos ayer...de sus efectos incontrolados en la primera
noche del real. Justo es reconocer cuando algo ha cambiado, y cuando es a mejor, no hay que ser remiso en el agradecimiento. Esta noche pasada, los vecinos hemos podido apreciar que, a partir de una hora prudencial, desaparecían o se hacían más soportables los ruidos, eliminando todos sus excesos, hasta poderse apreciar solo los naturales provenientes de la gente que se divirtía en su feria, con
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