Y un día más se ha consumado la tropelía que el
ayuntamiento comete con los vecinos de las
calles Jaén, Nueva y callejón de los Maños.
El
mercadillo es una ofensa para todo el
barrio. Molesta, estorba, ensucia, despierta al
amanecer.
Todo eso no ocurriría en la
calle Ancha, pues hay espacio entre el
paseo central y las
casas para que el ruido quede amortiguado, para que no se quece bloqueado el acceso a ninguna
puerta, para no cerrar al tráfico.
Todo son ventajas sobre la ubicación actual.
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