Gracias por esta imagen.
Yo también formo parte de la
historia de esta
calle.
Por esta calle han pasado
familias y familias, generaciones y generaciones.
Es muy fácil encontrar en una tarde de
invierno a personas, que ahora viven fuera, paseando lentamente y verles emocionados, enjuagándose en un pañuelo sus lágrimas, señalando las
casas y recordando a quienes vivieron en ellas, a los niños que siempre habían jugando, los corrillos de sillas en las
puertas de las casas en las
noches del
verano,
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