. E. M. La detención de José Joaquín Moya por supuestas irregularidades urbanísticas es la última de una larga serie de actuaciones de la Justicia contra alcaldes de la provincia de diferentes partidos por posibles casos de corrupción o decisiones contrarias a la legalidad. Las sombras de sospecha ya afectaron en su primer mandato al alcalde de Bigastro, que en 1986 se vio salpicado por lo que se conoció en Alicante como la "operación nécora", una denominación utilizada para referirse a los "negocios ... (ver texto completo)