Desde mi punto de vista, perfectamente discutible, lo que veo que falta es más la ilusión que instalaciones. Supongo que a todos os gustaría tener un "Benito Villamarin" y una ciudad deportiva en cada pueblo pero dudo que eso influyera mucho en que los chavales se dedicaran al botellón o a darle patadas a la pelota. Recuerdo que mi padre me contaba que jugaban al futbol con una pelota de cuerdas. No es que entonces hubiera muchas ilusiones, pero no les faltaba esperanzas de tenerla algún día. Ahora ... (ver texto completo)