Martinico con esas noticias, dan ganas de esquibar uno todo lo que pueda a los médicos y volver a la vieja usanza como cuando el Tio Esteban, (Creo que vivia en los Rosales) te metia el hueso en el sitio o te quitaba
El mal de ojo. Dicen que te veia entrar por la
puerta y ya sabia de que pie cojeabas.
Hueseño. Eso es, tu durme, tu duerme, que ya te vas para
HUESA y allí vas a trasnochar. ¿No? Cacho c-. Tomate unas birritas a nuestra salud con unos caracolillos. Pero no te creas que me das envidia.
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