Ya no son los dias tan largos como en
Verano, los ancianos del
pueblo apuran sus últimos vinillos para recogerse en
casa, mientras las ancianas en casa siguen con sus labores de ganchillo.
Las hojas Otoñales no dejan de revolotear por los
rincones del
jardin, palomas y gorriones se retiran para pasar la
noche entre los viejos
pinos y
tejados de las viejas
casas de adobe.
El ir y venir, el corretear por las viejas
calles adoquinadas, hoy es el silencio que recorre calles y callejones del pueblo.
... (ver texto completo)