Hola Juán: Después de un intenso y larguísimo vuelo, ¡POR FÍN! ha llegado tu preciado envío a mis manos. Hoy, muy temprano, me acerqué hasta las oficinas de aduana en el aeropuerto; y después de repetir el mismo "cuento" ante diferentes personas y cumplir con todo un protocolo, me lo entregaron, no sin antes abrirlo delante de las autoridades (¿?). Bueno, ya lo tengo y debo agradecerte enormemente todas tus diligencias al respecto. Conforme venía en el carro, camino a la casa, lo hojeé y quedé gratamente ... (ver texto completo)