El reló de la
torre marca las hora, los focos iluminan los
monumentos, pero las cabezas de nuestros gobernantes siguen ancladas en el pasado del ordeno y mando y en la mas triste oscuridad. De ellas no sale nada bueno. La
foto es bonita pero la institucion es decadente por los politicos que detentan el poder en nuestro ayun.