Me alegro constatar el hecho de que se ha reducido el número de insultos en estos últimos comentarios, eso creo que es bastante positivo y facilita la tarea de debatir. Supongo que nos estamos refiriendo a la puntuación obtenida al último proceso selectivo que me presente, aquel que sirvió para concederme el puesto que actualmente desarrollo en la Junta de Andalucía, concretamente en el Servicio Andaluz de Empleo (SAE). Dicho tribunal estaba compuesto por cinco miembros, cuatro con voto y uno con voz pero sin derecho a voto. De los cuatro componentes con este derecho, dos eran representantes del Ayuntamiento de Torreperogil, ya que era en esta población donde se iba a desarrollar, principalmente, las funciones aquella persona elegida; estos dos miembros fueron el Alcalde y un concejal del equipo de gobierno, es decir IU. Los otros dos eran un representante de la Unidad Territorial de Empleo Desarrollo Local y Tecnológico (UTEDLT) de la Junta de Andalucía y un técnico del SAE, perteneciente a la Consejería de Empleo de la Junta de Andalucía. El quinto miembro era el secretario del Ayuntamiento de Rus. Es cierto que mi puntuación fue la máxima posible, sin embargo, hay algo que no alcanzo a comprender, en relación a la objeción planteada:
1. Se da por hecho que el Alcalde y el concejal de IU apoyaron ciegamente mi candidatura a ese puesto, cosa que creo que es falsa, y aunque cada uno es libre de opinar (aunque no tenga pruebas, por que para acusar hay que probar, ya que la inocencia, en nuestro estado de derecho, se da por supuesta hasta que no se demuestre lo contrario), he de recordar que por que haya políticos corruptos en todos las organizaciones políticas, no todos los que están en política lo son (algunos viven, e incluso se desviven, por la política mientras otros viven de ella), así que creo que estas dos personas merecen todo mi respeto, por lo menos, mientras su conducta indique que son éticamente íntegros. Pero, a pesar de esto, ¿cómo es posible que los otros dos miembros del tribunal me adjudicaran la máxima puntuación?. He de apostillar, que estas dos personas son trabajadores de la Administración regional y son seleccionados por esta Administración para que la represente en el Tribunal, y creo que no he de hacer hincapié en el hecho de que quien gobierna en la Junta de Andalucía no es precisamente IU. Además, yo no tenía trato personal previo con estas dos personas, elemento que podría haber incrementado las sospechas, que todo el mundo tiene derecho a tenerlas, sobre su decisión de puntuarme con la nota más alta.
2. Otro asunto que me genera duda es que el Secretario de Rus informase, verbalmente, que había sido el candidato que mejor había realizado le entrevista (fui el último en realizarla, por orden alfabético) y que seguramente, sería el que mejor desarrollaría el trabajo al cual estábamos pugnando. He de aclarar que jamás había tenido relación alguna con esta persona, lo cual me hace creer que su opinión se basaba en las respuestas dadas por mi más que por otros aspectos, como la simpatía, mi forma de vestir, mi inclinación política o mi físico (sigo creyendo que mi destino es ser mocico viejo).
3. Me sorprende que se me acuse de obtener la máxima puntuación, porque ¿cuántas veces regañan los padres a los hijos por no obtener buenas notas?, ¿desde cuando es negativo que te otorguen la mejor puntuación por tus respuestas, por tu trabajo, por tu experiencia?. Yo aspiro a rendir lo mejor posible en mi puesto de trabajo, en este o en cualquiera, y me satisface cuando alguien me lo reconoce. Lástima de aquel que piense lo contrario, pero hay más gustos que botellines.
4. Jamás he renunciado a mis ideas políticas, son fruto de la reflexión de toda una vida, que en la mayoría de las ocasiones me han traído dificultades (ya se sabe que en esta sociedad los silenciados son mejor vistos que los que no nos callamos). No es de recibo que renuncie a un puesto de trabajo por el hecho de que gobierne el partido que milito, máxime cuando llevo preparándome para este trabajo más de tres años, lo he desempeñado en otros Ayuntamientos y el proceso fue con la claridad que exige la ley y la ética. Si toda persona que participa activamente en política, de los cual me siento orgulloso, sobre todo por compartir este sueño con un grupo de amigos y compañeros, ha de prescindir de poder trabajar en su pueblo, entonces, tal y como esta la situación laboral, no habría nadie en política.
No quiero cansar con mis tribulaciones, espero haber aclarado algunas lagunas y dudas, aunque sigo diciendo que cada uno tiene la entera libertad de opinar y declararlo (el tiempo pone a cada cual en su lugar) a los cuatro vientos, ya sea en este foro, con pasquines por todo el pueblo o por el Telediario de la primera. Además, sigo invitando a quien quiera a un café, o un té, y le explico con más detenimiento mi postura, que no tiene que ser la única, sobre este asunto, aunque tengo la esperanza de que terminemos hablando de temas más interesantes que aquellos que versan sobre mi aparato digestivo.
Vuelvo a pedir disculpas por ser tan tedioso, pero tengo el convencimiento de que mis reflexiones pueden aportar un grano de arena a este debate.
Muchas gracias.
Miguel Moreno Martínez.
1. Se da por hecho que el Alcalde y el concejal de IU apoyaron ciegamente mi candidatura a ese puesto, cosa que creo que es falsa, y aunque cada uno es libre de opinar (aunque no tenga pruebas, por que para acusar hay que probar, ya que la inocencia, en nuestro estado de derecho, se da por supuesta hasta que no se demuestre lo contrario), he de recordar que por que haya políticos corruptos en todos las organizaciones políticas, no todos los que están en política lo son (algunos viven, e incluso se desviven, por la política mientras otros viven de ella), así que creo que estas dos personas merecen todo mi respeto, por lo menos, mientras su conducta indique que son éticamente íntegros. Pero, a pesar de esto, ¿cómo es posible que los otros dos miembros del tribunal me adjudicaran la máxima puntuación?. He de apostillar, que estas dos personas son trabajadores de la Administración regional y son seleccionados por esta Administración para que la represente en el Tribunal, y creo que no he de hacer hincapié en el hecho de que quien gobierna en la Junta de Andalucía no es precisamente IU. Además, yo no tenía trato personal previo con estas dos personas, elemento que podría haber incrementado las sospechas, que todo el mundo tiene derecho a tenerlas, sobre su decisión de puntuarme con la nota más alta.
2. Otro asunto que me genera duda es que el Secretario de Rus informase, verbalmente, que había sido el candidato que mejor había realizado le entrevista (fui el último en realizarla, por orden alfabético) y que seguramente, sería el que mejor desarrollaría el trabajo al cual estábamos pugnando. He de aclarar que jamás había tenido relación alguna con esta persona, lo cual me hace creer que su opinión se basaba en las respuestas dadas por mi más que por otros aspectos, como la simpatía, mi forma de vestir, mi inclinación política o mi físico (sigo creyendo que mi destino es ser mocico viejo).
3. Me sorprende que se me acuse de obtener la máxima puntuación, porque ¿cuántas veces regañan los padres a los hijos por no obtener buenas notas?, ¿desde cuando es negativo que te otorguen la mejor puntuación por tus respuestas, por tu trabajo, por tu experiencia?. Yo aspiro a rendir lo mejor posible en mi puesto de trabajo, en este o en cualquiera, y me satisface cuando alguien me lo reconoce. Lástima de aquel que piense lo contrario, pero hay más gustos que botellines.
4. Jamás he renunciado a mis ideas políticas, son fruto de la reflexión de toda una vida, que en la mayoría de las ocasiones me han traído dificultades (ya se sabe que en esta sociedad los silenciados son mejor vistos que los que no nos callamos). No es de recibo que renuncie a un puesto de trabajo por el hecho de que gobierne el partido que milito, máxime cuando llevo preparándome para este trabajo más de tres años, lo he desempeñado en otros Ayuntamientos y el proceso fue con la claridad que exige la ley y la ética. Si toda persona que participa activamente en política, de los cual me siento orgulloso, sobre todo por compartir este sueño con un grupo de amigos y compañeros, ha de prescindir de poder trabajar en su pueblo, entonces, tal y como esta la situación laboral, no habría nadie en política.
No quiero cansar con mis tribulaciones, espero haber aclarado algunas lagunas y dudas, aunque sigo diciendo que cada uno tiene la entera libertad de opinar y declararlo (el tiempo pone a cada cual en su lugar) a los cuatro vientos, ya sea en este foro, con pasquines por todo el pueblo o por el Telediario de la primera. Además, sigo invitando a quien quiera a un café, o un té, y le explico con más detenimiento mi postura, que no tiene que ser la única, sobre este asunto, aunque tengo la esperanza de que terminemos hablando de temas más interesantes que aquellos que versan sobre mi aparato digestivo.
Vuelvo a pedir disculpas por ser tan tedioso, pero tengo el convencimiento de que mis reflexiones pueden aportar un grano de arena a este debate.
Muchas gracias.
Miguel Moreno Martínez.