Me da pena de Vicente, empeñado en mantener su afición por el
teatro cuando todos sus ex (que ahora están al lado del poder) lo están anulando cada vez más. ¡Qué manera más cruel de vengarse de alguien que lo ha dado todo por la cultura en este
pueblo! Tranquilo, Vicente, que todavía hay gente que creemos en ti aunque tus detractores, que en tiempo atrás te apoyaban a muerte, ahora quieran hacernos creer que no existes. En
úbeda, tal vez, donde tu ex campa a sus anchas por los dominios de la Universidad
... (ver texto completo)