JAéN
Francisco Casas Delgado publica 'Soliloquio fugitivo'
De la mano de Alfar Ediciones, el jienense saca a la luz una novela en la que trata la angustia existencial de un hombre
ANTONIO ORDóñEZ/JAéN
El jienense Francisco Casas Delgado acaba de publicar, con Alfar Ediciones, un nuevo libro que lleva el título de 'Soliloquio fugitivo' y en el que cuenta la historia de un hombre que vive una tremenda angustia existencial por diversas circunstancias que rodean su vida.
Francisco Casas Delgado nació en Torreblascopedro en 1948. Ha sido finalista de varios premios literarios como el Planeta (1993), el Andalucía de Novela (1994, 1995, 1996) y el Tigre Juan (1996). Es autor de las novelas 'Ocho de enero' (Sevilla, Alfar, 1994), 'Las campanas de Virimar' (Sevilla, Alfar, 1999), 'El oscuro mundo de Epifanio Blanco' (finalista del Premio Andalucía 1995), 'Santa Tertulia de España' y de una obra gastronómica, 'La cocina andaluza Guadalquivir arriba. Charlas y recetas' (Alfar, 1997).
Este último trabajo del jienense cuenta la historia de un ser impersonal, atrapado en un mundo en el que el existir sólo es posible en función del beneficio que se aporta. Reflexiona sobre su trayectoria vital, sentado en su puesto de trabajo, frente a un ordenador a través del cual recibe órdenes, se comunica con el entorno y realiza todas las tareas de la que depende su vida. Atenazado por la angustia, intuye que la compañía a la que siente que pertenece, y a la que ha dedicado toda su vida laboral, va a prescindir de él.
Ha llegado al final de su ciclo productivo útil y ahora es una carga insoportable. La lógica empresarial será implacable una vez más y el futuro que le aguarda es la marginación, el paro y el no ser, desde el mismo momento en que el sistema cibernético al que está identificado le comunique que ya no le reconoce. El protagonista padece entonces la esperanza sin esperanza, la visión de la nada, la impotencia del ente que sólo es un número y una clave de acceso en un mundo orwelliano donde la máquina enviará el mensaje que anuncia el destino inevitable al que se llega como resultado de reglas que se aceptaron.
Francisco Casas Delgado publica 'Soliloquio fugitivo'
De la mano de Alfar Ediciones, el jienense saca a la luz una novela en la que trata la angustia existencial de un hombre
ANTONIO ORDóñEZ/JAéN
El jienense Francisco Casas Delgado acaba de publicar, con Alfar Ediciones, un nuevo libro que lleva el título de 'Soliloquio fugitivo' y en el que cuenta la historia de un hombre que vive una tremenda angustia existencial por diversas circunstancias que rodean su vida.
Francisco Casas Delgado nació en Torreblascopedro en 1948. Ha sido finalista de varios premios literarios como el Planeta (1993), el Andalucía de Novela (1994, 1995, 1996) y el Tigre Juan (1996). Es autor de las novelas 'Ocho de enero' (Sevilla, Alfar, 1994), 'Las campanas de Virimar' (Sevilla, Alfar, 1999), 'El oscuro mundo de Epifanio Blanco' (finalista del Premio Andalucía 1995), 'Santa Tertulia de España' y de una obra gastronómica, 'La cocina andaluza Guadalquivir arriba. Charlas y recetas' (Alfar, 1997).
Este último trabajo del jienense cuenta la historia de un ser impersonal, atrapado en un mundo en el que el existir sólo es posible en función del beneficio que se aporta. Reflexiona sobre su trayectoria vital, sentado en su puesto de trabajo, frente a un ordenador a través del cual recibe órdenes, se comunica con el entorno y realiza todas las tareas de la que depende su vida. Atenazado por la angustia, intuye que la compañía a la que siente que pertenece, y a la que ha dedicado toda su vida laboral, va a prescindir de él.
Ha llegado al final de su ciclo productivo útil y ahora es una carga insoportable. La lógica empresarial será implacable una vez más y el futuro que le aguarda es la marginación, el paro y el no ser, desde el mismo momento en que el sistema cibernético al que está identificado le comunique que ya no le reconoce. El protagonista padece entonces la esperanza sin esperanza, la visión de la nada, la impotencia del ente que sólo es un número y una clave de acceso en un mundo orwelliano donde la máquina enviará el mensaje que anuncia el destino inevitable al que se llega como resultado de reglas que se aceptaron.